La configuración del precio del petróleo y sus dilemas actuales

A pesar de que el barril de petróleo esté soportando precios bajistas, “las enormes cargas fiscales que se aplican sobre petróleo en origen o productos acabados en los puntos de consumo, amortiguan enormemente la variación de los precios al consumidor final en su tramo descendente”

 

El mercado del petróleo se ha sofisticado siguiendo las reglas de los mercados financieros, algo que antaño no ocurría, pues los precios del petróleo eran “fijados unilateralmente por los países productores en base a contratos plurianuales”, y el control físico de la oferta estaba en manos de la OPEP. Además, hoy es un hecho que “tanto la exploración y producción de crudo, como su refino para transformarlo en productos acabados, está ligada a elevados costes fijos y, proporcionalmente, costes variables muy reducidos”, por lo que el precio del petróleo es muy constante. Sin embargo, en la fase de la extracción del petróleo se puede hacer la diferencia: porque no es igual de costoso extraer petróleo de un pozo que del llamado fracking. Como señala Enerclub, ahí se encuentra la clave para que algunos países utilicen “la herramienta de movimientos bruscos del precio (arriba y abajo) como arma política o para mantener su cuota de mercado”.

 

Con la depreciación del dólar tras las subprime en 2008, el barril se disparó hasta los 140 dls. Todos querían comprar con un dólar tan barato. Hoy, la gran oferta de petróleo ha hecho que el barril ronde los 40-50 dls.

 

En los años 70 medio mundo sufrió con la crisis del petróleo cuando los países productores de Oriente Medio bloquearon el envío de su petróleo a los países occidentales que habían apoyado a Israel en la guerra del Yom Kipur[1]. Al reducirse la oferta, los precios se dispararon ocasionando una recesión económica global. En 2008, con la crisis de las hipotecas subprime en EE.UU., el dólar se depreció, lo que hizo que se disparara el precio del barril (hasta los 140 dólares). Todos querían comprar con un dólar tan barato. Pero nueve años después, la gran oferta de petróleo ha hecho que el barril ronde los 40-50 dólares, algo preocupante para los países productores OPEP y no-OPEP.

 

Ante estos precios, firmaron en diciembre de 2016, un acuerdo histórico en el que acordaban reducir su producción en los primeros seis meses de 2017. Se trataría del primer acuerdo de este tipo desde 2001, en el que la OPEP y países no-OPEP como Rusia o México se comprometían a reducir su producción[2]. De momento, como señalan los gráficos[3], la reducción no ha servido de mucho, por lo que este acuerdo se ha prorrogado: "la OPEP y los países participantes no-OPEP decidieron ampliar los ajustes de producción, que originalmente comenzaron el 01 de enero de 2017, por un nuevo período de nueve meses, a partir del 01 de julio de 2017"[4].

La OPEP y los países no-OPEP como Rusia o México acordaron reducir su producción en 2016. La medida se ha prorrogado por 9 meses más en julio de 2017. 

 

Sea a 40 o a 140 dólares, el petróleo no va a dejar de extraerse, venderse y comprarse (parece que hasta que se agote en la Tierra), porque esta materia prima está intrínsecamente ligada al crecimiento económico mundial. Según las previsiones de la OPEP, dicho crecimiento se mantuvo en 2016 en 3,1% y este 2017 crecerá al 3,4%. Esto significa, que la demanda mundial de petróleo mantuvo un incremento de 1,44 millones de barriles/al día (mb/d), hasta alcanzar los 95,12 mb/d en 2016. Para este 2017, las previsiones apuntan un crecimiento de 1,27 mb/d, para llegar a los 96,38 mb/d[5].

 

Pero no olvidemos, como puntualiza la Agencia de Información de la Energía estadounidense, que otros factores como “los cambios estacionales en la demanda de productos petroleros pueden influir en el equilibrio de oferta y demanda del petróleo y su precio de mercado”[6]. Otro cantar es el precio de los productos refinados que llegan al consumidor particular (como la gasolina o el diésel). A pesar de que el barril de petróleo esté soportando precios bajistas, “las enormes cargas fiscales que se aplican sobre petróleo en origen o productos acabados en los puntos de consumo, amortiguan enormemente la variación de los precios al consumidor final en su tramo descendente”, explica Enerclub[7].

*** Este artículo fue redactado durante el curso de Especialista en Información Económica de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo

*** © Todos los derechos reservados

 

REFERENCIAS:

[1] ABC DE SEVILLA, 10 de enero 1974, págs. 9-18. “Conferencia de prensa de los ministros árabes del petróleo”. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1974/01/10/011.html

[2] CARDENAL, Inés. “Mercados energéticos. Perspectivas para 2017”. Pág. 6. Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos. http://www.aop.es/media/1629/jornada-instituto-catal%C3%A1n-de-la-energ%C3%ADa-16022017.pdf

[3] CRUDE OIL PRICES TODAY. West Texas Intermediate (WTI or NYMEX) crude oil prices per barrel http://www.macrotrends.net/2566/crude-oil-prices-today-live-chart

[4] OPEC. Monthly Oil Market Report. 13 June 2017  Pag. 81. http://www.opec.org/opec_web/static_files_project/media/downloads/publications/MOMR%20June%202017.pdf  

[5] OPEC. Monthly Oil Market Report. Opus cita 

[6] U.S. ENERGY INFORMATION ADMINISTRATION (EIA) “Oil Prices and Outlook” https://www.eia.gov/energyexplained/index.cfm?page=oil_prices

[7] CLUB ESPAÑOL DE LA ENERGÍA opus cita

 

 

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